De padres estafadores… a amores encantadores :)


Las separan más de 20 años y, sin embargo, la frase de “cualquier tiempo pasado fue mejor” lo dice todo…

Say anything (Un gran amor), con un John Cusack en plena pubertad y con ese abrigo, esos ojitos y esa radio se convierte, a partir de ahora, en uno de mis clásicos por excelencia del cine romántico. Lo encontré ayer totalmente por casualidad y me ha entrado ganas de volver a recordar algunas de sus películas, así, más mimosillas… ¡Espero encontrar otro hallazgo como este! Recomendable si te gusta el tipo de cine que él hace e, incluso, si tienes ganas de ver una peli que te saque más de una sonrisa ochentera. Y, recomendable, si encima sigues Cómo conocí a vuestra madre (HIMYM) y ves el capítulo 8×15: casualidades de la vida, ayer yo viendo la peli y, sin saberlo, me veo hoy el capítulo y no dejaban de hablar de ella 🙂 Doble punto, pues!

Scents ans sensibility (Aromas y sensibilidad): simpática película si eres una fan de Jane como yo y te gusta ver versiones de sus obras. Si es así, adelante. Apta también para románticas empedernidas o para los que les guste el doblaje de las películas de Antena 3 del mediodía (la vi doblada y… perdió toda la, literalmente, esencia, sí…). Si no, pues… me imagino que podrás aprovechar mejor el tiempo de alguna otra forma 😉

Ambas tienen como hilo desencadenante padres estafadores y preciosas damas esperando, como quien no quiere la cosa, algo de vidilla; caballeros andantes, con radio o con fotocopias, deseando encontrar un final feliz… Ambas perfectas para una noche sin nada que hacer más que subir el azúcar filmístico y dejarte llevar por vidas ¿mejores? que la tuya.

John Cusack, me has echo volver a redescubrirte, ay…

 Pastelera de HIMYM, recuérdame que, por favor, solo te vea en versión original…

Felices sueños, felices cuentos.

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¿Orgullo y Prejuicio? Exacto.


OyP

No es secreto de Estado mi afición por Jane Austen ni por su más famosa obra, “Orgullo y Prejuicio”, como tampoco lo es que este flechazo ha sido constante desde hace varios años. Lo que puede ser que no esté tan al descubierto es cuándo y cómo surgió la afición a sus historias.

Mi versión particular  del porqué y el cuándo Cupido me puso sus palabras directamente en el alma  versa hará unos años, que me da miedo contarlos porque aún había patios de recreos por aquel entonces. Fui con mis padres al cine, vi “El diario de Brigdet Jones” y, sin saberlo, empecé a soñar con Jane Austen, a quererla poco a poco y a saber entenderla. Por supuesto, ni idea tenía que esa loca con la que tanto me reía sería mi Lizzy Bennet del siglo XXI…

Pasaron los años y las películas románticas empezaron a formar parte de mis gustos filmográficos. Llegaron los tiempos de primero de carrera y risas/agobios entre pasillos y unas amigas (que seguro que ni se acuerdan-guiño) me dijeron que tenía que ir a ver “una película muy bonita de esas que a ti te gustan, aunque el final…” Se miraron entre ellas y se rieron y no me dijeron nada más. Yo me quedé con la intriga, les pregunté el título, pero no se acordaban: solo sabían el nombre de la prota, Keira Knightley, la de los “Piratas del Caribe”… Ah… Y con eso en mente, más tarde, vi el cartel en el cine y se me quedó grabada la imagen del prado y su mirada…

Seguía tras la pista de nuestra Jane, pero yo ni me coscaba; era algo así como ir al acecho de un final que sabe que te encantará, pero no sabes por qué… Sí, lo que estás pensando, Belén en estado puro.

Algún mes que otro más tarde, en mis clases de inglés en la academia, la profesora nos mandó escoger un libro de la biblioteca (de los adaptados) para hacer una redacción… Mirando y mirando, no sé por qué, cogí Pride and Prejudice e, inmediatamente, un compañero de clase se me acercó y me dijo, bastante…. ¿exaltado?, que su novia estaba enganchada a todo lo que tenía que ver con el libro, las películas y demás y lo traía amargado… Ya sabéis, una que tiene por curiosidad su principal mandamiento, no lo dudó y por primera vez me adentré verdaderamente en la historia, aunque fuera adaptada. Poco a poco… Sí, señora…

El resto, ya os imagináis: me lo leí, me encantó, me busqué la peli de Keira y me la vi flipando de la emoción y la pasión contenida durante todo el film y de la genial actuación de la actriz. Sé que habrá detractores, pero para mí esta es la mejor adaptación que me ha aportado más hasta ahora. Por supuesto, esas Navidades los Reyes, que son siempre magos, me regalaron la mítica serie de la BBC con nuestro Colin Firth y, con el tiempo, los libros en versión original. En fin, Mr. Darcy, ayyyy, qué os voy a contar…

Babas aparte, mi pasión por Jane y su mundo fue incrementando y más con la llegada de Twitter y mis días más desocupados, que me trajeron la ilusión por las adaptaciones al cine y a las series de época y el poder compartir mi locura con otras amigas de Jane a lo largo del mundo.

Y justo este año, los de Oriente me volvieron a iluminar con un trocito de Austen, una edición preciosa de “Orgullo y Prejuicio”, mi primera edición en castellano.

Y colorín colorado… Esta es mi versión de los hechos que tenía por relatar para honrar, humildemente y a mi forma, estos 200 años que mi novela fetiche cumple hoy. Ojalá, dentro de 20, 30, 50 años, en Internet, con las redes sociales del momento o como me las apañe, pueda celebrar con mayores sonrisas y mejores palabras mi pasión por este mundo de bailes y amores imposibles con finales felices.

Porque la vida es otro cuento más… y este es un capítulo del mío.

Hasta la próxima página.

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De tesoros, imprescindibles y años viejos…


Cuando Natalia, de Dressing in Wonderland, me propuso hacer algo especial para Navidad, me arrancó una de mis mejores sonrisas mezcla de gratitud y orgullo y decidí unirme para conmemorar las fiestas.

Ella ha elegido una selección navideña que nos saca nuestro lado más infantil y nos recuerda que aún seguimos siendo niños.

Por mi parte, mi recopilatorio trata de reavivar nostalgias y de acariciar mi estado de ánimo con algunas obras modernas de mi tan afamado ya-(insertar ironía si procede)- gusto exquisito.

Te imaginarás que mis joyas más valiosas, esas que me engalanan la vista cada día y con las que más disfruto reordenándolas y abriendo sus carcasas y portadas no son rólex ni cuevas de Alí Babá… Pensando en hacer una entrada dedicada a sacaros unas sonrisas y a endulzaros un poco más los días de lluvia y mantita, os traigo varios de mis indispensables más preciados por estas épocas navideñas -que no es que sean navideños de por sí-, clásicos de mis retinas ya, y algunos extras que pretendo disfrutar en épocas venideras.

No voy a hacer listas ni reviews, creo que con algunas imágenes y algunos versos de estos míos, cursis cual final de cine con bastante empalague, bastarán para poneros los dientes larguillos y que vayáis a algún.sitio.totalmente.legal a adquirirlos. He dicho. En fin, guiños aparte, aquí están mis favoritos navideños en cuanto a libros, música, cine y series se refiere.

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Como veis, no encontraréis acción desmedida ni apocalíptica ciencia ficción (para eso, mira a tu alrededor)… Son finales felices y otros no tanto con subidones de azúcar y canciones que pondrían vellos de punta al más tosco de los elfos.

Voy a dividirlo en tres grupos, porque ya se sabe que agrupando emociones se llora menos y se gastan menos teclas.

Empecemos…

Pasados: Este grupo lo conforman mis clásico por excelencia, lo que me hicieron crear este blog y los que recurren constantemente a mi mente en forma de sonrisas sin compartir.

Un brindis por…

Bridget Jones, con su perfecta banda sonora y sus absurdas historias navideñas. Love Actually, porque no se puede decir más de esta película de lo que habrás soñado una y mil veces, porque es deliciosa y porque… los zombis, gracias a ella, son muchos más dulces… Notting Hill, porque Julia Roberts nunca fue tan mala y tan adorable al mismo tiempo y unas gafas de buzo jamás me gustaron tanto. The Holiday, Descubriendo Nunca Jamás, Tenías que ser tú, Por Siempre Jamás, porque llegaron a mi vida por casualidad y se convirtieron en momentos felices de estos que tantos echamos de menos con el tiempo.

Pasados presentes: Porque la vida es mucho más llevadera cuando te apasiona algo, cuando te sientes pensativa y quieres seguir disfrutando de esos momentos de soledad que tanto gustan de vez en cuando.

Un bomboncito con nueces, de esos que se derriten en mi boca y que tanto me gustan, por…

Jane Austen, porque no hay palabras para describir lo que ha aportado a este, mi querido mundo del romanticismo más empedernido y las mangas del pijama acariciando mis rojitos cachetes. Porque Orgullo y Prejuicio es un must-have y porque Sentido y Sensibilidad es tan deliciosa como emocionante. Porque sus historias en pantalla son mis preferidas y, como veis, disfruto adquiriendo su merchandising como la que más. Audrey Hepburn, porque es preciosa, su vocecita (la original!!) me encanta y porque este sombrerero es una delicia hecha DVD. Sexo en Nueva York, una de las pocas series que me veré una y mil veces y seguirá ilusionándome como la primera vez.

Pasados y futuros presentes: Porque los porqués están sobrevalorados y las Navidades deberían ser la época más especial del año y punto. Por eso y porque son pendientes ya conocidos…

Un abrazo con emoción a…

Ally McBeal, porque es mi última adquisición serística, su banda sonora es otra que no puede faltarte en estos días pre/postapocalípticos y porque Ally me descubrió el placer de las series sin doblar. Y algo para leer…  los libros salientes de mi lista de lectura que son más que apropiados para empezar por estas fechas: La Trilogía de la Niebla, de Carlos Ruiz Zafón, simplemente, un lujo de edición y de páginas que estoy deseando empezar; The Carries Diaries, mi relación amor-odio con Gossip Girl se acabó (¡y qué final! shhhh…) y la cadena da paso a una nueva serie basada en los días pre-NY de Carrie… así que apuesto primero por leer las obras originales, ya os contaré…

Futuros, pasados, presentes… Nostalgia, al fin y al cabo: eso es para mí la Navidad. Una época para excusarnos de nuestras desdichas e intentar ver la cara más alegre de nuestra más absoluta rutina. De alegrarnos de lo que tenemos, que bien sabemos que es más que mucho, y afrontar un nuevo año con más ganas y menos promesas que el anterior.

Hasta el próximo cuento, tesoro o año. Intentad sed felices, aunque sea por tradición.

Miniseries de época


Ahora que llegan las Navidades y que los días de bajón y de mantitas con chocolate en el sofá nos apetecen más que nunca- que se nos amontonan paquetes de pañuelitos comprados en semáforos por eso de la solidaridad que nos entra por estas fechas- os dejo mi TOP 5 de mis miniseries de época preferidas producidas, cómo no, por la BBC.

Porque ¿qué mejor que un buen atracón de amores imposibles, debacles atemporales y paisajes fascinantes para pasar una buena tarde de tormenta?

(Para leer más, pincha aquí)

Laurie Viera or the pleasure of writing about Jane Austen’s world


(TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL: aquí)

I met Laurie in my very first time on Twitter.

I was kind of newbie in a world that I loved to know more and more about: Jane Austen’s. I wanted to meet people who were interested on her and her books; who were writing about and because of her. So when I typed “Jane Austen” in the Twitter browser, I realized that lots of new friends were waiting for me right there. And like that, click after click, I found Jane Austen Addict, Laurie Viera’s web page. I was clicking around, reading her posts, taking parts in giveways…What’s more, I was delighted with the series about her books, “Sex and the Austen Girl. These 2-3 minutes episodes inspired by Laurie Viera’s books (Confessions of a Jane Austen Addict and Rude Awakenings of a Jane Austen addict) were really intelligent and fun! And I wanted more: I had to buy both books at once! When this thought in mind, what was my surprise when, few days later, Laurie sent me my very first email on Twitter: I was the winner of her last giveaway! The books were mine!!!

The rest of the story, you can imagine…Hours of laughing and learning about both world (Jane Austen’s and Ours).

Two women who have inexplicably switched bodies, time periods, and lives — one from Regency England, the other from 21st-century Los Angeles — debate the pros and cons of life and love in today’s world vs. Jane Austen’s world.

Now, no more talking about me. Let’s welcome our very special guest of this month:

LAURIE VIERA RIGLER

1) As I know that you have answered hundreds of times the same questions about your books, Jane Austen and so on, I would want you to just tell us, Otroscuentos readers,  anything you would like to share with us, about  your work (past, present or/and future), your life, projects, dreams… In other words, your “why- writing”, if you can express it like that.

I write to give my readers what I enjoy most about reading: a story that takes me on a journey outside of myself, a story in which I can immerse myself, something that makes me think, reflect, that moves me, something that ultimately resonates with my own life. No one can hope to write a story that appeals to everyone, but there is nothing more gratifying than to hear that my novels helped a reader through a bad breakup, a child’s illness, restored a reader’s faith in love, or simply gave a reader several hours of escape from the stresses of daily life. I hear things like this all the time from my readers, and it makes me very happy.

2) In Otroscuentos blog, we love talking about languages. We know that the translation of a book is really important in order to sell it internationally and expand the work of a writer to more and more diversity of readers. If I am not wrong, you have Italian translations of your books, right? Could you explain to us how that experience was? Did you talk directly to the translator or have any kind of contact with her? Did you read or revise  the final translation (or anyone close to you did it for you) before published? Could you describe to us the process you had to follow?

And talking about that, you know that here, in Spain, you would have a great success with your books, have you thought about a Spanish translation of them? I am sure that the readers of Otroscuentos would be delighted of reading a positive answer!

I’ve definitely thought about a Spanish translation of my books, and I would be delighted for that to happen. I have the highest respect for the art of the translator, having worked on occasion, in my days as a freelance editor, with a brilliant translator who did a number of English translations of German works. I did some light editing of her English translations, and the lively discussions that she and I had about nuances of meaning gave me a greater understanding and a deep appreciation of what translators do.

As for the Italian translations of my own books, they, like all translations of my works, have been overseen directly by the publisher of that particular translation.

3)As far as I am concerned, the Internet is one – if not the best– advertisement tool we have in order to show our work on a national and international level. And what’s more, social networks, like Facebook or Twitter are growing importance in this field. In fact, I met you thanks to Twitter! What do you think about that? Are you selling more thanks to the Internet? Do you agree that the Internet and social networks are the new booksellers?

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Laurie Viera o el placer de escribir sobre el “Jane Austen’s world”


Conocí a Laurie la primera vez que entré en Twitter.

Prácticamente, estaba empezando a interesarme por un mundo cada vez más atractivo a mis ojos: el “Jane Austen’s world”. Quería encontrar gente interesada en la autora y en sus libros, gente que escribiera sobre ella y por ella. Por eso, cuando puse “Jane Austen” en el buscador de Twitter, me di cuenta de que ¡éramos muchos los que la seguíamos y que tenía que conocerlos! Y así, click tras click, me topé con Jane Austen Addict, la página web de Laurie Viera. Estuve echándole un vistazo, leyendo sus entradas, participando en concursos…

Es más, me encantó la serie-web que hay sobre sus libros Sex and the Austen Girl. Estos capítulo de 2 o 3 minutos, inspirados en los dos libros de Laurie (Confessions of a Jane Austen Addict Rude Awakenings of a Jane Austen addict), me resultaron sumamente inteligentes y divertidos.Y quería seguir descubriendo más, así que ¡necesitaba comprarme los dos libros inmediatamente!  Pensando esto, a los pocos días, imagínate como me quedé cuando recibí un correo de Laurie en Twitter- y encima, el primero que me mandaban por aquí- en el que me decía que ¡Yo era la ganadora de su último concurso! ¡Había ganado sus dos libros!

El resto del cuento, ya te lo imaginas…Horas de risas, de diversión; horas aprendiendo sobre ambos mundos (tanto del de Jane como del nuestro).

Dos mujeres que, inexplicablemente, se han intercambiado los cuerpos, las épocas, y las vidas- una proveniente de la Inglaterra de la Regencia, la otra de los Ángeles del siglo XXI- debaten los pros y los contras de vivir y amar en el mundo actual y/o la época de Jane Austen.

Pero basta ya de hablar de mí. Demos la bienvenida a nuestra invitada especial de este mes:

LAURIE VIERA RIGLER

1) Como sé que ya has contestado muchas veces las mismas preguntas sobre tus libros y Jane Austen, te voy a pedir que compartas con nosotros lo que quieras, que nos hables de tu trabajo (pasado/presente y/o futuro), de tu vida, proyectos, sueños…En otras palabras, tu “¿por qué escribo?”.

Escribo porque quiero ofrecer a mis lectores aquello con lo que más disfruto leyendo: una historia que me embarque en un viaje ajeno a mí, una historia en la que pueda sumergirme, que me haga pensar, reflexionar, que me conmueva, algo que al final influya en mi vida. Nadie espera escribir una historia que guste a todo el mundo, pero no existe nada más gratificante que escuchar que mis novelas ayudan a un lector a superar una ruptura, la enfermedad de un hijo, a recuperar la fe en el amor, o simplemente, proporcionar un escape del estrés diario. Mis lectores me dicen cosas como estas continuamente, y me hace muy feliz.

2) En el blog Otroscuentos, nos encantan los idiomas. Sabemos que la traducción de un libro es muy importante para que pueda vender a nivel internacional y poder dar a conocer el trabajo del escritor más allá de sus fronteras. Si no me equivoco, tus libros están traducidos al italiano, ¿verdad? ¿Podrías explicarnos cómo fue la experiencia? ¿ Contactaste directamente con la traductora o tuviste algún tipo de relación con ella? ¿Revisaste o leíste la traducción final (o alguien cercano lo hizo por ti) antes de que se publicase? ¿Podrías describirnos como fue el proceso?

Y hablando de esto, sabes que aquí, en España, tendrías un gran éxito con tus libros. ¿Tienes pensado traducirlos al español? Estoy segura de que a los lectores de Otroscuentos ¡estarían encantados de que lo hicieras!

Claro que he pensado en traducir mis libros al español, y estaría encantada de poder hacerlo. Respeto al máximo el arte de la traducción, ya que tuve la oportunidad una vez de trabajar, cuando era editora freelance, con una traductora brillante que realizó numerosas traducciones del alemán al inglés. Edité algunas de sus traducciones, y las conversaciones que tuvimos acerca de los diferentes matices de significado fueron tan interesantes que me hicieron comprender  y apreciar en mayor profundidad la labor del traductor.

En cuanto a las traducciones al italiano de mis libros, al igual que las traducciones de todos mis trabajos, es la editorial de cada traducción la que se encarga directamente de revisar el resultado.

3) Personalmente, creo que Internet es una – si no la mejor- herramienta publicitaria que tenemos para enseñar nuestro trabajo a escala nacional e internacional. Es más, las redes sociales, como Facebook o Twitter, están ganando terreno en este ámbito. De hecho, ¡yo te conocí gracias a Twitter! ¿Tienes alguna opinión al respecto? ¿Vendes más gracias a Internet? ¿Coincides conmigo en que Internet y las redes sociales son los nuevos libreros?

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My little Dorrit


14 capítulos. BBC. Charles Dickens.

7 horas de personajes envolventes y oscuras estancias. De deudas, inversiones, negocios y dinero.

Horas que evocan, en definitiva, a crisis actuales- a la moda ya por aquel entonces.

Capítulos inundados de callejuelas recónditas, vidas ajenas y cenas palaciegas. De vestidos ricos y pobres, de amores inconclusos, y de bondades infravaloradas. De muertes sin rumbo y de vidas truncadas.

 

De la pequeña Dorrit. Madura e incorrompiblemente feliz

 


 

 

De Arthur. Justo, sensato y galantemente diferente

 

De la Europa de mediados de siglo XIX.

De cárceles y de amor. De sufrimientos incomprendidos. De los peores.

Culpables de que, tras dos días dedicados a este pequeño lujo en mi pantalla, una servidora se quede vacía a la búsqueda de más joyas por descubrir.

Aquí os dejo este homenaje a este pequeño tesoro de la literatura convertido en movimiento.

Disfrutadlo, my little ones.