Series+beauty=hello, siesta!


Con este calor tan halagüeño (…), mi perro dando vueltas y 28 velas a soplar a la vuelta de la esquina, lo único que me dan ganas es de unir mis vicios constantes de los últimos tiempos: series en inglés y el -no siempre tan superficial como parece- beauty world. Prometo que iré despertando a mis musas y desglosando mis dedos para ir escribiendo un poquito más de todo y nada en estos meses, pero, de momento, ahí van recomendaciones… por si queréis acordaros de mí cuando esteis aburridos de tanta siesta…😉

^^TOP 5 DE SERIES BELENIANAS PARA DESPEJARSE EN VERANO ^^

(y dejar de pensar un rato)

FARGO

SWITCHED AT BIRTH (CAMBIADAS AL NACER)

MISTRESSES (INFIELES)

THE FOSTERS (FAMILIA DE ACOGIDA)

MY MAD FAT DIARY

Y EXTRA EXTRA!! Mis canales de YouTube preferidos para agudizar el oído y aprender cositas bonitas… jiji

FAVORITOS INDISCUTIBLES!!!

FROM HEAD TO TOE

ESSIE BUTTON

ANGLOPHENIA

(no es un beauty channel, pero es genial…)

OTROS BEAUTY CHANNELS QUE ME MOLAN🙂

THE LINE UP

LANA

ELLKO

KathleenLights

Y hasta aquí puedes leer… ¿Alguna recomendación? ¿Algo que odiar y/o amar de lo anteriormente expuesto? Pasen, vean y comenten, ¡vámonos!

A desafinar doblemente


Porque parece mentira, pero ya van dos… enteritos… contigo en la distancia y con nosotros en la lucha.

Voy a desafinar un poquito ahora a pleno pulmón a ver si te llega algo de esas tardes de cintas amontonadas…

De esa loca bajita…


Escuchando a Serrat, con tres minutos para comer y una ducha reconfortante por delante, te quería dedicar estos efímeros-que no tristes- versos este mediodía- que no noche. Porque las noches son para las pizzas de los viernes y los Modern Family repetidos, las broncas de guardar y las risas infinitas. Porque las lágrimas que me asaltan al escuchar “Esos locos bajitos” de repente en Spotify me recuerdan a nuestras conversaciones entre Ismaeles y Silvios Rodríguez. Porque los lapiceros hechos con rollos de papel del váter, aunque fuesen forrados, parecen ya cosa de otro cuento. Porque aunque ya no tengas diálogos en nuestros cuentos, estás en cada uno de los pensamientos de sus páginas. Porque sigo siendo esa loca bajita que, sabiondilla y respondona, siempre se creía saberlo todo.

Siento que me abrazas y no necesito más. Gracias por seguir haciéndome tan feliz, papá.

 

Ciega a citas o cómo enamorarse de una serie española


¿Qué son 140 capítulos de más de 50 minutos cada uno si te traen chispitas de felicidad cada día? Ayer a las 2 y pico de la madrugada obtuve la respuesta: son carcajadas de alegría a mis ojitos con los que he despedido este nuevo año dejándome con el recurrente y tan conocido “¿y ahora qué veo yo, eh?” en respuesta…

Hace unos meses, ya escribía que iba por el 30 y que no podía ni creerme cuántos capítulos me quedaban, pero ya por entonces estaba enganchada y no había vuelta atrás: pillada a esa sonrisa de Lucía, a sus andanzas y a sus citas absurdas, inocentes y locas…  Y es que Ciega a citas ha sido una de las revelaciones serísticas del año que acabamos de despedir. La descubrí en verano haciendo zapping y me prometí a mí misma que tenía que darle una oportunidad y no me he arrepentido en absoluto. No voy a decir que me gustó porque es una especie de Bridget made in Spain o porque es de argumento fácil, sin más trascendencia que pasar un buen rato con la mayoría de las tramas y caer rendida a los pies de la trama principal… Tampoco que es el remake de la serie argentina con el mismo nombre o que la web de Cuatro es un spoiler constante🙂

Lo que os voy a citar brevemente son respuestas a las preguntas que podáis tener:

…¿Si os la recomiendo? Muy sencillo: si veis el primer capítulo y os entra ese gusanillo sincero, adelante. Os atrapará y no os arrepentiréis.

…¿Qué me ha gustado más? La actuación de sus personajes principales: me encanta Lucía, me creo a Lucía, confío en Lucía y Teresa Hurtado de Ory lo hace genial: esos ojitos claros riéndose ante cualquier patosería hacen que la serie tengo sentido-y que yo la haya visto.

…¿Es de amor? Esencialmente y básicamente, sí. Desde el principio intuyes el final, como en la gran mayoría de las series del género: lo molón aquí es ir descubriendo con cada capítulo cómo se hará e ir viendo avanzar y evolucionar a los personajes.

…¿Con qué me quedo? Con todo. Con el final, que aunque me ha sabido a poco, me ha encantado; con el principio, porque gracias a él, hoy escribo esto; con los capítulos lentos, que me han ayudado a valorar más los capítulos emocionantes y más cañeros… Y, sobre todo, me quedo con Lucía, Sergio, Miguelón, Natalia, Irene, Rodrigo, Raúl, Kris, Simón, Zabaleta, Ángel, Pepe, Morcillo, Lolo y hasta con Carlos Rangel, Maruchi o Piluca. Es increíble como una serie diaria ha podido tenerme en vilo tanto tiempo, ha podido hacer que me haya tragado unas 138 veces -la impaciencia me ha podido alguna vez- la canción de la cabecera (ni qué decir tiene que me la estoy escuchando ahora en bucle para inspirarme…) y que haya invadido mi banda sonora vital.

En definitiva, tenía mil cosas que decir sobre esta serie que me ha hecho apartar por unos meses mis otras aficiones serísticas y que me ha hecho creer de nuevo en la ilusión de que siempre habrá historias por descubrir y vidas con las que sentirse identificada, pero bastará por ahora con esto. Porque un trocito de mí seguirá siendo esa Lucía valiente y sonriente, que se ríe de sí misma y que aprende de sus errores, que es preciosa tal y como es (porque en realidad sí que lo es) y que está guapa hasta con ese pijama de vaquita (que yo tb tengo, por cierto…)

Gracias a todo el reparto por formar parte de mi vida de sofá con mantita y tranquilidad merecida.

¡Y con esto y un bizcocho, a ser muy felices en este nuevo año!

¡Bye bye invernales series!


Revisando viejos post serísticos y echándome unas risas… ayyy, más vieja, sí, pero no tan diferente😉

Otros cuentos

Las series de invierno se despidieron hace varias semanas y nuestros corazones quedaron vacíos de nuevos chascarrillos destinados a atrapar risas o lágrimas, según el género en cuestión.

Pero no hay de qué preocuparse, ya que las series de verano están llegando ya y seguro que, aunque sea en algo, conseguirán ayudarnos a sobrellevar esas horas de calor veraniego, esas de después de comer y de no querer dormir siesta.

Ya verás cómo, tras un verano de enganche, estos pequeños pasarratos estivales se convertirán en obras maestras incomprendidas que tras apenas 10 capítulos te dirán adiós, dejándote con ganas de más y con la angustia de otro verano acabado en tu cada vez menos joven vida. Con la sensación de vacío al ver que  no se trata de unos meses sino de un año entero el tiempo existente hasta poder saber el porqué de aquel último capítulo final de agosto.

Ver la entrada original 110 palabras más

Atracón ibérico


Cada vez tengo más claro que cuando me engancho a una serie, lo hago con todas las consecuencias: consumo de tiempo-que a veces ni tengo-, sueños y pesadillas a partes iguales con sus personajes, llantos/risas/chascarrillos varios dando palmaditas huecas mientras la visiono, uso de los cojines como arma de estrujamiento masivo ante algún imprevisto en la secuencia… En fin, ya os imagináis el cuadro: costumbrista como mínimo.

La cosa es que, normalmente, esta rutina me suele pasar con series en inglés, guiones increíbles y modelitos de infarto… Por lo que comprenderás mi asombro cuando me vi a mí misma con contenido de parrilla ibérica, con chistes genuinos de Chiquito, con actores de toda la vida y con diálogos tan castizos como nunca. Que sí, que me enrollo, pero es que como escribo poco, lo hago todo de golpe😉

En resumen, que me he pegado un atracón de tres series españolas en especial y una en particular de un tiempo a esta parte. Aquí os dejo mi vicio, el que me acompaña al planchar, al desayunar y en la sobremesa. El que me hace comentar en voz alta su argumento maldiciendo al malo de turno y amando al bello durmiente. Pero, sobre todo, es el que me ayuda a seguir creyendo que otro mundo serístico es posible, que el mercado español no está perdido, que también te puede sacar risas y lágrimas, que sigue demostrando que hay buenos actores, que hacen series decentes: vamos, con menos tetas y más chispa.

 

La que inunda mis días, aquí la tienen: la encontré un día zapeando, vi esa carita a lo Bridget española con esos preciosos ojos, vi a nuestro querido ex-Tristán con esa bonita sonrisa y esa voz a saltos y supe que, algún día, me pondría en serio y la vería de principio a fin. Ese día llegó hace unos casi 30 capítulos ya y créeme cuando te digo que cada vez que veo que me quedan más de 100 capítulos por ver, da algo de cosa, pero qué le voy a hacer. Aunque al principio pueda no parecerlo, cada capítulo invita a la reflexión y, de momento, no aburre. ¿Algún fan por aquí? NO spoilersssssss!!

 

Porque donde va Gonzalo, triunfa: o, al menos, ante mis ojos. La primera temporada me ha encantado y me pegué un atracón considerable en pocos días…  Belén Rueda no es que me apasione, pero me he hartado de reír con el personaje de Juan, los ojitos de nuestro cantante serrano me encandilaron-como de costumbre- y ver al inventor del gotelé en un papel “serio” fue la combinación perfecta para seguir creyendo que la FOX no lo es todo. ¿Para cuando la segunda temporada?!!!

 

Porque 7 vidas hizo mucho bien en las televisiones nacionales y Santi Millán me encanta, simplemente😉

 

Lo dicho, una entrada de andar por casa de alguien que ha pasado últimamente mucho en una y que tiene que cantarle las 40 a sus musas (o musos) y ponerse a la tarea de escribir más y mejor. Pero, mientras tanto…. ¡a por otro capitulillo!!! ¿T e apuntas?

Gilipolleces


Se lavó con el champú de él, que olía mejor que el de ella-sería su pequeña travesura del día-, y pensó que debía afeitarse los sobacos inminentemente. Se rió atrevida por lo soez que sonarían sus pensamientos en alto. Gilipolleces. Se relió la toalla a la cabeza cual hipnotizadora de serpientes y siguió tarareando su canción de la semana. Volvió a torcer el morro con cualquier chorrada, como tan bien sabía hacer. Salió al salón, pensó en el algidol que debía tomarse en un par de horas y en si el resfriado común seguiría con su lucha particular por mucho tiempo. Lo miró, le dijo alguna banalidad de esas tocapelotas que tanto lo hacían rabiar y cogió el portátil. Se puso los cascos y la escuchó de nuevo; aún-solo aún- no se sabía el estribillo de memoria. Sonrió. De repente, él se estaba partiendo el culo, estaba envuelto en humo y ella supo que la tortilla quemada casaba genial con una vida maravillosa.

Porque la vida está compuesta de gilipolleces, tuyas y mía. Aunque no leas esto en la vida. Y eso que rima. Y todo😉

Porque somos él y ella (el ser humano es aburrido, hij@), porque nunca glorificamos las pequeñas tonterías de cada día y solo protestamos cuando nos salen las cosas medio bien. Porque acabo de redescubrir esta preciosa voz y no paro de escucharla y porque me encanta dar explicaciones, porque…

Ya lo sé, porque solo son gilipolleces.

 

Sin título

A %d blogueros les gusta esto: